REDUCING YOUR FOREIGN ACCENT

Mastering a foreign accent is one of the most challenging aspects of learning a language. While your language skills may be flawless on paper, the rhythm, intonation and pronunciation might give you away. While having an accent in a foreign language is completely normal. However, if you want to reduce it to the point where at least people don’t know which country you are from you will have to work hard on it.

Your accent is made up of different things such as word stress, sentence intonation and rhythm. And each dialect has its own accent and peculiarities. You will have to adjust the way you pronounce certain letters or words when speaking in the language you are learning. Listening is one of the best ways to practice this. By listening, you are training your ear to understand the musicality of the language and what it should sound like. Movies and TV series in original version are relatively easy effortless way to get used to the sounds often heard in a foreign language. Being exposed to abundant input will subconsciously impact your brain’s ability to imitate accents.

So how do you know your accent is too thick?

If you are consistently asked to repeat yourself or you notice your audience nodding in agreement but not understanding your message. Speak slowly, everybody has a better pronunciation when they are not rushing. Many language learners mistakenly believe that speaking faster will help them sound more fluent. However, you can actually sound worse than when you take your time. Speaking quickly gives you less time to process your sentences and often hurts your pronunciation.

Practice as much as you can! The more you speak with other people in the language you are learning, the more confident you will become. This will help towards significantly reducing your accent. It’s nearly impossible to eliminate an accent entirely, but it can sure be reduced. However, as long as you are understood easily, you should not obsess about it. An accent can even be an attractive feature of your speaking a foreign language.

 

 

REDUCIR TU ACENTO EXTRANJERO

Perfeccionar un acento extranjero es uno de los aspectos más intimidantes de aprender un idioma. Puede que tus habilidades sean impecables sobre el papel, pero el ritmo, la entonación y la pronunciación pueden delatarte. A pesar de que tener un acento extranjero es completamente normal. Si quieres reducirlo hasta el punto en que no se sepa tu país de origen, tendrás que trabajar mucho en ello.

Tu acento se compone de diferentes aspectos como el acento en las palabras, entonación de las oraciones y ritmo. Y cada dialecto tiene su propio acento y peculiaridades. Tendrás que adaptar la manera en que pronuncias ciertas letras o palabras cuando hables la lengua que estás aprendiendo. Escuchar es una de las mejores maneras de practicar. Al escuchar estás entrenando tu oído para comprender la musicalidad del idioma y cómo debería sonar. Las películas y series en versión original son una forma relativamente fácil y que no requieren demasiado esfuerzo para acostumbrarse a los sonidos del idioma extranjero. Estar expuesto a la entrada de información abundante en ésta afectará positivamente de manera inconsciente a la habilidad de tu cerebro para imitar acentos.

¿Cómo sabes si tu acento es demasiado marcado?

Si te piden que repitas constantemente lo que has dicho o notas que tu interlocutor asiente pero no comprende tu mensaje. Habla despacio, todos tenemos mejor pronunciación cuando no hay prisa. Muchos aprendices creen erróneamente que hablar más rápido les ayudará a aparentar que tienen más dominio del idioma. Sin embargo, en realidad puede que suenes peor que cuando te tomas tu tiempo, ya que hablar rápido te da menos tiempo para procesar tus oraciones y, a menudo, afecta a tu pronunciación.

Practica todo lo posible, cuanto más hables en el idioma que estás aprendiendo, ganarás más seguridad en tu progreso y en tus habilidades para reducir significantemente tu acento. Es casi imposible eliminarlo por completo, pero puede disminuir. No obstante, mientras te comprendan con facilidad, no deberías obsesionarte con ello, tu acento puede incluso ser un aspecto atractivo de tu idioma extranjero.